martes, 15 de enero de 2013

LA DEMOCRACIA CUESTA
 
Una apreciación periodística del Sr. Guido Lombardi en referencia a un requerimiento irónico en el aumento de los gastos de representación por parte de nuestros congresistas genero no solo la indignación y el rechazo a esta medida, sino el aliciente perfecto para atacar a toda la institucionalidad del sistema democrático, si somos honesto con justa razón.
Algo similar debió ocurrir en Francia cuando la monarquía justificaba el esplendor y brillo identificado con un poder absoluto , un poder que emanaba de Dios,  sin importar los abusos, pobreza y explotación a que estaba sometido el pueblo, generando el incremento de la indignación popular que termino en sangre.
Hoy  se defiende a la democracia como el mejor sistema de gobierno, aunque dentro del existan aspectos negativos que de manera suspicaz disfrazan aquellas injusticias  a lo igual que en el siglo pasado, cargos de confianza excesivamente remunerados en todos los estratos de la institucionalidad democrática,  especialmente los otorgados en forma desproporcional a todos los altos niveles de la dirección institucional.
Para justificar  estos excesos se ha creado una cultura engañosa sobre el valor de esta democracia, la cual debemos tolerar en aras de un sistema que injustamente beneficia onerosamente a  determinados sectores del poder, así  el tráfico de influencias y corrupción se adhiere y se multiplica en los canales de toda la administración del estado.
Bajo estos principios ninguna democracia podrá respaldar su naturaleza eternamente, el hecho de aceptar este sistema  bajo cualquier costo no ha traído buenos resultados en la población, entonces la desconfianza va creciendo paulatinamente en forma peligrosa, creando caudillos salvadores para una transformación que en realidad solo propicia el terreno perfecto para la subversión, cuyo desenlace tendrá un solo sacrificado, el pueblo.
Un sistema de gobierno con tantas imperfecciones e injusticias se aprovecha de la buena fe popular prefiriendo mantener este concepto democrático a fin de salvaguardar intereses particulares, pero en definitiva no es el ideal ni es la democracia que tanto se pregona como el mejor ideal de gobierno para una nación.
Conservar esta forma de vislumbrar en democracia, no solo es perjudicial sino falsa, la verdadera democracia aun con errores debería tratar de enmendar tales fallas no mantenerlas o acrecentarla, quitándose el sello del camino fácil para enriquecerse con los fondos del estado, fondos que al ser adquiridos de todo un país deberían tener un resultado tangible en beneficio de la nación.
Las premisas mas justificadas por el cinismo del poder es “siempre ha sido así, “ o  Así es en tal cual  lugar” premisas que no tienen ninguna relación con el correcto y lo deseable de una gestión, con lo que debe hacerse  y lo que en realidad  debería ser,  no se trata de buscar un ideal perfecto en democracia esto nunca ocurrirá en ningún sistema de gobierno,  pero es un deber democrático corregir y enmendar estas fallas, no solo por honestidad sino por un patriotismo que poco a poco se va esfumando, quedando el interés puramente monetario y beneficio individual de sus representantes.
La democracia cuesta, en todo caso no tendría que ser tan costosa, si existieran principios en sus miembros, tal como existió en el ideal de muchos de nuestros héroes  siendo el  orgullo nacional que tanto elogiamos, en este sentido  agradezcamos el valor de estos hombres que dejaron a un lado los esquemas y siguieron un ideal desprendiéndose de todo valor monetario, cuyos frutos nos proporcionan los beneficios que hoy tenemos.
La democracia cuesta, “¡No!”, nosotros le damos valor monetario según el interés de sus representantes,  esta podría ser mas autentica, más razonable si solo pudiéramos agregarle a sus miembros un poco de patriotismo.
 
Sofía Flores

domingo, 6 de enero de 2013

CHAVISTAS Y CASTRISTAS
EL ÚLTIMO TOQUE
Por lo general las dictaduras siempre estarán marcadas por el estigma de un desenlace con malos augurios para la población en especial los más afectados son las clases populares aquellos por quienes la dictadura para mantenerlos pasivos, crea una situación engañosa de bienestar, sin embargo este estilo de gobierno por lo general se sumerge en los abismos de la codicia , ambición y un ego enriquecido de poder, características nefastas del hombre cuando se es ungido de una autoridad absoluta, sin mediar una adecuada concertación entre los distintos estratos de la política .
Hugo Chávez en Venezuela supo llegar al poder por los conductos democráticos, aferrándose a un gobierno autoritario, proporciono a nivel de las grandes mayorías muchos planes beneficiosos, pero financieramente fue destruyendo su economía, en todo caso el bienestar fue una cortina bien cimentada por el aparato dictatorial de Hugo Chávez.
El caso de Cuba es aun más trágico, Castro quien llego al poder por imposición creó un sistema totalmente drástico de gobierno aquí no hay cortinas, la población fue formada para adecuarse a un sistema donde no hay libertades, con restricciones y un total aislamiento de todo lo superfluo del ambiente capitalista, sin importar el  decrecimiento paulatino del país, aunque cada vez toma más fuerza las  voces de cambio por las nuevas generaciones, lo cierto es que cuando Fidel Castro se vaya el futuro de la población estará en manos de líderes que buscaran no perder los beneficios del poder.
En ambos casos las dictaduras tuvieron una razón de ser muy trágica cuando la explotación, el abuso y el malestar nacional, cae especialmente en los de menos recursos, ellos al sentirse defraudados por una democracia que los ignoro, pierden toda credibilidad, generando el fácil  surgimiento de líderes con tinte dictatorial, respaldados en las deficiencias del sistema democrático, aunque en realidad estas fallas no son del sistema democrático en sí, sino de los representantes que debieron obrar  con rectitud ,muchos de ellos tras la fachada de un fanatismo ideológico corroen la esencia intrínseca  democrática cual es un gobierno del pueblo para el pueblo y por el pueblo , malversándola en un interés personal o partidario, generando así la confusión y rechazo hacia los principios democráticos .
Sin embargo debemos reconocer que las dictaduras aunque basadas en una imposición, la dureza de este sistema ha permitido el orden ante un caos generalizado, ha sido capaz de frenar los extremos ideológicos, que al final hubieran ocasionado  hechos trágicos en contra de la nación, en este caso los beneficios de una dictadura no son porque sea un buen sistema de gobierno, sino debido al buen desempeño de su representante  y a su capacidad estratégica en el poder.
En el Perú aun muchos recuerdan el buen gobierno de Odria  aun siendo un dictador ,es decir un mandato de fuerza con mano dura, en adelante solo tuvimos malos y pésimos gobiernos democráticos, tan malos que nos dejaron en manos del terrorismo, esta vez el destino y por medios democráticos puso al Ing. Fujimori en el penoso deber de poner orden a una situación caótica  nunca vista en nuestra historia, los enemigos de Fujimori lo identifican como un dictador, nada más falso porque dejando de lado resentimientos personales debemos reconocer que su gobierno tuvo el respaldo mayoritario de la población, pues gano  las elecciones presidenciales en su primer gobierno y gano las elecciones presidenciales en primer vuelta con un  60% en su segundo gobierno, además las instituciones democráticas se rescataron de sendero luminoso y se reforzaron, teniendo el respaldo financiero internacional, nuestra economía permitió la estabilidad que hasta hoy tenemos.
En este momento la gran mayoría de peruanos optan por un gobierno de mano dura, esto es posible dentro de una democracia no se necesita llegar a los extremos de una dictadura , solo basta que nuestros representantes sean hidalgos , honestos  y con el criterio suficiente para  colocar autoridades competentes obviando sentimentalismos partidarios o intereses personales.
Para ello es necesario también reforzar las bases de cada partido político en el país, no es con la vara de las buenas intensiones o el sacrificio con que se fortalece un partido, sino reconociendo y utilizando la capacidad de sus miembros a fin de formar una democracia más firme e inquebrantable.
Tanto Hugo Chávez y Fidel Castro crearon un sistema para ellos solos sin mirar hacia futuro, todo su poder fue encerrado en el esquema de sus intereses, aquí la transición será hacia la democracia, pero para ello Venezuela y Cuba deberán cruzar una senda que conlleva hasta qué grado serán capaces de conciliar unos  a otros.
Chavistas y castristas mueven sus últimas piezas en el tablero de sus intereses,  tanto Venezuela como cuba están en camino de un cambio, roguemos por el bien de nuestros hermanos americanos que esta transformación pueda hacerse con frialdad y sensatez,  la lucha por el poder está al acecho, tanto la codicia como la ambición están preparando sus armas, en medio de ellos el pueblo, los que esperan solo poder vivir en paz.
Sofía Flores