REFERENDUM
2018 - LA VERDAD DEL SI
Por
Sofia Flores
Este
referéndum es solo una confirmación del malestar nacional hacia sus autoridades
democráticas, no es un triunfo hacia el ejecutivo, no es una satisfacción ni un
jubilo, es una llamada de auxilio a fin de que el presidente Vizcarra y el
congreso tomen conciencia de sus errores e incapacidades para solucionar los problemas
del país.
Para
algunos, solo por intereses políticos, optaron por un voto de protesta negándolo
todo, mintiendo, confundiendo, inspirando temor y odio para denigrar el
gobierno de Vizcarra, haciéndonos creer que la culpa del estancamiento del país
era solo del ejecutivo, salvaguardando los intereses del congreso, una forma de
competir falsa y mezquina
Aun
con toda la fuerza impregnada de odio en las redes, la población se aferro a decir
la verdad, estamos viviendo una situación
confrontacional por un engranaje gigante de corrupción , obredecht aun con todo
el daño de corrupción hecho en el pasado, sigue perjudicando las democracias frágiles
como el Perú, quien con toda su cultura
individualista, ha generado un clima de enfrentamientos cada quien tratando de
salvar a los suyos, en estas circunstancias, Fuerza Popular se ha identificado
como un partido inquisidor con una mayoría parlamentaria imponiendo su poder,
para protegerse políticamente sin importar los problemas de la población, equivocadamente
pensando en su futuro político hizo una labor fiscalizadora, cuando su trabajo más importante estaba
directamente en dar propuestas , en este sentido Popular no ha sido capaz de concertar
ni solidarizarse pensando en primero en el Perú.
Por
ello el gran obstáculo para el gobierno de Vizcarra como para cualquier otro gobierno,
es la mayoría de una bancada en el congreso dedicada solo a criticar, esto a
solapadamente es obstrucción e intimidación, así como un chantaje para imponer
sus intereses en el ejecutivo, queriendo mostrar un sentimiento patriótico cuando
en el fondo solo es interés político, esto ha sido demostrado en cada torpeza por
sus acciones dentro del congreso, como la última exonerando impuestos a los casinos.
Este
referéndum pudo haberse evitado con todo el gasto hacia el país, pero era
necesario cuando tenemos un congreso sin credibilidad, con una inmensa población
detestando su trabajo, si comparativamente analizamos lo bueno y malo de este referéndum,
pesa más el beneficio de lo positivo a darnos hoy y en el futuro.
El
referéndum nos dará la oportunidad de transformar nuestro congreso con profesionales
al servicio de la nación, nos puede brindar autoridades judiciales más idóneas para
controlar su grave problema “la corrupción”, los partidos políticos tendrán más
cuidado por los fondos a conseguir para sus campañas, y un congreso único aprendiendo
a mejorar su desempeño, demostrando en un futuro próximo si existe la necesidad
de dos cámaras.
Todos
estos ideales democráticos solo podrán hacerse realidad si nuestros partidos políticos
se convierten en entes de servicio elevando su nivel profesional e ideológico,
con una convicción única, el progreso del país.
Vizcarra
puede tomarlo como un punto de apoyo de la población, pero tiene mucho por
hacer, en este aspecto Fuerza Popular y el Apra deben dejar esa actitud negativa
buscando enfrentamientos para sus futuros intereses políticos de campaña,
porque esas practicas pudieron darle frutos en el pasado al Apra, pero hoy los
peruanos piden hechos no demagogias ni promesas.
A Vizcarra le ha tocado gobernar en medio de
casos por corrupción muy difíciles porque implican gran parte del pasado insertos
en nuestra inmoralidad política, pero sería un grave error detener al país con
todos sus problemas, dedicándonos a ser observadores cautivos para atacarnos
unos a otros.
Debemos
condenar el pasado, aprender del pasado, pero no ser esclavos del pasado,
porque el presente y el futuro le pertenecen a la nación que espera soluciones,
además esta inestabilidad solo es aprovechada por movimientos subversivos
ansiosos de un poder dictatorial, así como por países extranjeros que se llevan
de a pocos nuestra riqueza.
Esperemos
este referéndum sirva para tomar conciencia más allá de antipatías políticas o personales,
en valorar nuestro espíritu de solidaridad con el gobierno de Vizcarra, no pensando
egoístamente en la victoria de un presidente, sino en el bienestar nacional, esto
será posible si nuestras fuerzas políticas aprenden a concertar, no para llenarse
los bolsillos o gozar de sus privilegios, sino para dar credibilidad en el
sistema democrático, cumpliendo con esos peruanos a quienes le pidieron su voto
y su confianza.


